La necesidad de una terapia
basada en OIDA, en la Psicología
¿Cuál es la diferencia entre el hombre primitivo y el hombre moderno? La respuesta es, ninguna. Ambos tienen capacidad de pensamiento, sentimiento y voluntad. Ambos escuchan sobre sus ancestros, orando, tocando tambores, bailando y preguntándose por cuánto tiempo la maravilla de la vida ha venido manifestándose. Todos ellos perciben su dependencia de elementos como el agua, el fuego y el aire. Comprenden que ven debido a la gracia del sol y que se alimentan gracias a la generosidad de la madre tierra. Ellos aprenden en su convivencia a cómo comportarse unos con otros, cómo ser agradecidos con los progenitores y maestros y cómo ser compasivos con aquellos que dependen de ellos.
La necesidad primordial de cada ser humano, en cualquier momento de la historia, ha sido la misma. Esta es la razón de por qué llamamos a la OIDA-terapia: la psicología perenne. La OIDA-terapia en su significado y propósito es similar con la filosofía perenne, la cual fue recuperada por Aldous Huxley en 1945..
El término fue usado originalmente por el filósofo y matemático alemán, Leibnitz quien utilizó dicho término para referirse al principio fundamental común a todas las tradiciones místicas.
Huxley encontró una importante distinción en la filosofía. Analizando la contribución de muchos filósofos profesionales concluyó que la mayoría no tuvo gran interés en la transmisión directa de conocimiento espiritual. Por lo tanto, la contribución de ellos a la filosofía perenne no se puede considerar substancial.
La filosofía perenne es “la metafísica que reconoce una realidad divina, elemental en el mundo de las cosas, de la vida y de la mente; se trata de la psicología que encuentra en el alma algo similar, o si se quiere, idéntico, a la realidad divina; es la ética que coloca el destino final del hombre en el conocimiento de un principio inmanente y trascendente a todos los seres”.
Hemos desarrollado la OIDA-terapia considerando todos los aspectos comunes de conocimiento sobre el hombre: felicidad, salud, el propósito de la existencia humana y la forma de alcanzar el estado deseado dentro de cada tradición.
En nuestra comprensión de la OIDA-terapia, la teoría y la praxis de la psicología perenne puede ser expresada en una sola palabra. Esa palabra es devoción. La devoción es una actitud de dedicación hacia Dios, hacia otros seres humanos y hacia los demás seres vivientes. La devoción es completamente opuesta a la explotación que unida a la renunciación o a la indiferencia es la actitud más común en este mundo.
Usamos el término psicología perenne porque representa una necesidad constitucional. Estamos tratando de encontrar el significado de nuestra existencia, una interacción lógica y profunda entre la naturaleza y nosotros, entre nosotros y otras entidades vivientes. Así como todos los seres humanos son capaces de sentir miedo, también son capaces de sentir esperanza. Y como nos muestran las tradiciones más exaltadas de la humanidad, la creencia individual o colectiva en tradiciones místicas invoca bendiciones y otras expresiones de progreso real, a través de los diferentes esfuerzos que realizamos. Especialmente en estado de miedo, los humanos sienten mucha inclinación hacia la oración, pero no sería justo decir, que los humanos oran sólo por miedo. También oran para invocar ayuda a sus circunstancias materiales y a menudo oran, e incluso aceptan el sacrificio y las dificultades, motivados sencillamente por su deseo de obtener bendiciones eternas, liberación, amor espiritual o una relación personal con Dios.
Las semejanzas detectadas en las diferentes tradiciones místicas, así como la gran cantidad de palabras sánscritas conectadas con los diferentes cultos, nos llevan a concluir que no existe una cultura en la tierra sin una concepción teísta. Culto significa adoración a Dios. Es aquí donde comienza la OIDA-terapia. La OIDA-terapia es un sistema para el desarrollo de nuestra fe y para el mantenimiento de nuestra salud psicológica, que ayuda a los seres humanos a vencer sus dificultades, especialmente a las que aparecen debido a la falta de fe y a un esfuerzo desesperado y estéril por llenar el vacío con objetos materiales o deleites sensuales. También ayuda a vencer la desesperanza y sus consecuencias, la cuales conllevan una gran cantidad de patologías.
La OIDA-terapia -basada en la filosofía védica- provee la guía para un estilo de vida social e individual de la más alta calidad.
Los métodos psicológicos practicados hoy en día son muchos. Es posible encontrar manifestaciones de fe aún en los métodos modernos. Por ejemplo cuando se estimula la fe en los ángeles, o la fe que el sistema establecido provee para una psicología sana, también encontramos mucha fe a los consejos y terapias dados por los terapeutas.
Pero, la manera de alcanzar y mantener la salud individual y social se convierte en una aspiración cada vez más confusa. De aquí que las sugerencias y propuestas de las tradiciones místicas sobre la salud mental y la responsabilidad humana, ofrecen una orientación muy práctica. Se ha demostrado que los seguidores sinceros de cualquier tradición fidedigna, estarán provistos de un excelente respaldo para su salud psicológica y para interactuar armónicamente con otros seres humanos.
Hubieron muchos encuentros personales entre psicólogos y terapeutas occidentales con las enseñanzas del oriente. El resultado de ello fue que muchas técnicas como la meditación, la disciplina y los estilos de vida holísticos fueron adoptados por los terapistas occidentales con el fin de ayudar a sus pacientes. Estos esfuerzos han sido un reconocimiento hacia el pacifismo y la actitud no-violenta, promovida por las técnicas orientales; por otro lado, también se sentía la insatisfacción en el occidente hacia las promesas de la corriente principal de la psicología para el mundo moderno.
Ciertamente, estas “nuevas técnicas” han sido incorporadas a la práctica psicológica de diferentes maneras pero, hay muchos beneficios mas que son teóricamente desconocidos o no identificados ni en la práctica privada, ni en la concepción general. Aunque sabemos que estas “técnicas” se sustentan sobre una concepción completamente diferente del ser humano como su personalidad, el ego y el propósito de la vida humana, todavía el marco de referencia de la psicología occidental (la concepción corporal), dentro de las cuales son utilizadas, continúa siendo el mismo.
La OIDA-terapia ofrece el marco teórico de la psicología perenne. Esto incluye asuntos de crucial importancia, tales como:
- La diferencia entre el alma y el ego.
- La función y lugar del ego en la vida humana.
- La comprensión sistemática de la responsabilidad humana dentro de las leyes de la naturaleza.
- La necesidad de una actitud no-violenta hacia el hombre y hacia los animales en aras del bienestar psicológico propio.
- La necesidad de entender que las acciones y omisiones de nuestro comportamiento presente regresarán a nosotros, ya sea en un futuro cercano o lejano. Este es un punto que encuentra apoyo en todas las tradiciones místicas.
- Diferentes niveles de conciencia de acuerdo al grado de desarrollo individual.
Propósitos de la OIDA-terapia:
Crear una comprensión de la psicología:
- La cual se logra sintetizando las fuentes de conocimiento oriental y occidental.
- Creando un entendimiento más amplio y singular de la psiquis humana y su funcionamiento. (no nos referimos exclusivamente al ego).
- Ayudar individualmente a todos a definir su propia situación, posición y relación con otros. Esto les permitirá actuar libremente en busca de alcanzar el cambio necesario.
- Ofrecer a los terapeutas una herramienta para sanar a sus pacientes. Una terapia que ayude a desarrollar una relación terapeuta-paciente con menos dependencia.
- Para identificar los asuntos críticos de la salud humana y convertir estos asuntos en parte de las discusiones públicas.
- Una ayuda a las tradiciones místicas a presentar y clarificar lo que ofrecen para el mejoramiento de la salud humana.
- Servir de ayuda a los que han perdido la fe en sus tradiciones. Acompañarlos a descubrir los beneficios positivos de su fe.
- Para ayudar al público en general, a entender el valor de los efectos curativos de las tradiciones místicas verdaderas.
- Para introducir el conocimiento de la psicología perenne como la base de una educación saludable para los seres humanos.
Por favor considere lo siguiente:
Todos somos iguales. Todos tenemos los mismos derechos y necesidades. Los privilegios son adquiridos debido a actividades y esfuerzos realizados en el pasado. Un comportamiento correcto en nuestra vida presente será determinante en nuestras experiencias y bienestar futuros. Por lo tanto, cualquier cosa, buena o mala, que hagamos hoy a otros seres vivientes afectará, sin lugar a dudas, nuestra salud psicológica futura. Si entendemos el criterio de igualdad enunciado, también podremos entender que los seres humanos que nos antecedieron nada tenían de primitivos y que no existe razón alguna para ser orgullosos del presente. Es este falso orgullo el que hace a las personas de una nación sentirse superiores a las de otra nación; el que motiva a las personas de cierto grupo a sentirse superiores a las del otro; el que da lugar a que los ricos se sientan superiores a los pobres; a que los jóvenes y atractivos se sientan superiores a los viejos y frágiles; y a que el seguidor de una tradición o ideología se crea mejor situado que otro.
Esta es, principalmente, la causa de que nuestro ambiente sea hostil, la que hace a la gente infeliz y poco saludable. El amor que todo lo abraza, promovido enfáticamente por la OIDA-terapia viene para refrenar este orgullo. Esta nos enseña que cualquiera que sea la tradición cultural que se profese, cada quien tiene el derecho a su fe, y a ser feliz, con la condición de que no les cause dolor a otros.

